3 de julio de 2026

El gobierno de Santa Fe saca pecho con el modo en que los homicidios en la provincia se mantienen en una baja que es histórica. Las autoridades de Seguridad de la gestión de Maximiliano Pullaro indicaron que en el primer semestre de 2026 se registraron 73 homicidios en todo el territorio provincial, lo que representa una reducción del 67 % respecto del mismo período de 2023, cuando se contabilizaron 217 asesinatos.

La referencia a tres años antes no está elegida al azar. Es el último año en que gobernó una gestión de signo político distinto al gobernador. Fue el final de la administración del justicialista Omar Perotti que llegó a tener 290 homicidios solo en Rosario en 2022, lo que representó el máximo guarismo desde que se miden los delitos de alta lesividad.

La baja de los delitos de sangre desde que gobierna Pullaro son incontrastables. Tanto como que el gobernador utiliza tiempos cada vez más cortos para celebrar las cifras. Cumplido el primer trimestre del año también lo hizo. Medir la violencia en lapsos tan breves es un problema metodológico que se le puede volver en contra, porque si hay una suba repentina también habilita a que se usen ventanas de tiempo mínimos para marcar alzas fuertes que pueden tener una causa muy específica. Pero en su favor hay que decir que difícilmente otro gobernante de cualquier otro signo haría algo distinto si hubiera logrado una baja pronunciada. Y el que lo logró fue él que tiene en esto una de sus principales herramientas de interpelación para buscar adhesiones.

La vocera del gobierno, Virginia Coudannes, aludió a los principales indicadores del Observatorio de Seguridad Pública con una interpretación propia. Indicó que del total de homicidios registrados entre enero y junio de este año, 45 ocurrieron en el departamento Rosario y 15 en el departamento La Capital.

Comparó las cifras con 2023 para indicar que en Rosario la disminución fue del 70 por cierto si se contrasta con 2023, al pasar de 150 homicidios en el primer semestre de ese año a 45 en igual período de 2026. Pero ese contraste es completamente selectivo. Si lo hubiera hecho con 2016, cuando era ministro de un gobierno de su mismo color político, habría estado lejos de ser tan amplio. En 2014 habría sido más exigua la cifra aún.

Lo que es innegable es que compare con la fecha que compare, los registros de homicidios de la actualidad son los más bajos. En Rosario el primer año de gestión del mandatario radical las cifras cayeron un 65 por ciento en relación al año anterior. El pasado 2025 esos números subieron en un año un 25 por ciento en Rosario. Pero terminó con 112 crímenes y para encontrar una fecha más baja habría que ir hasta 2006, cuando la crisis de violencia no había estallado.

Coudannes definió estos resultados como “una baja inédita” y dijo que son resultado de una política pública sostenida en el tiempo.

Fuente: LaPoliticaOnLine.com