24 de junio de 2026

Patricia Bullrich bajó a Manuel Adorni del informe de gestión que el jefe de gabinete iba a dar ante el Senado el próximo 2 de julio, en otro abierto desafío a la autoridad de Karina Milei.

“No vengas, que nadie te quiere escuchar”, le dijo Bullrich a Adorni el lunes. Al día siguiente, la jefa de bloque de La Libertad Avanza en la Cámara Alta pegó el faltazo a la cumbre que convocó el jefe de gabinete con los senadores libertarios, en busca de apoyos previos a la interpelación que teme en el Congreso.

Los propios senadores libertarios no quieren que Adorni vaya a dar el informe si antes no hay una interpelación. “Nadie lo quiere escuchar como funcionario”, dijeron a LPO en el bloque oficialista. Una muestra de eso es que este miércoles vencía el plazo para presentar preguntas para Adorni pero los senadores, que suelen mandar un millar en cada informe, esta vez solo mandaron dos.

La jugada de Patricia, que según fuentes al tanto de las conversaciones tuvo el aval resignado de la propia Karina, es un freno a las intenciones de Lule Menem y de Diego Santilli de entrar en el Senado.

En efecto, LPO reveló que la ex ministra de Seguridad se había plantado contra el subsecretario de la Presidencia y el ministro del Interior. “Al Senado no entran”, fue la frase de Bullrich, marcial.

Sin embargo, fuentes de Casa Rosada comentaron que Lule y Santilli están empezando a intervenir en la Cámara Alta. Hasta ahora, el punto del riojano para canalizar los deseos de Karina había sido Juan Carlos Pagotto, quien por caso cajoneó durante semanas el pliego de la jueza María Verónica Michelli, pero el senador cuyano carece de la ascendencia necesaria sobre el resto de la bancada.

 ‘Nadie lo quiere escuchar como funcionario’, dijeron a LPO en el bloque oficialista. Una muestra de eso es que este miércoles vencía el plazo para presentar preguntas para Adorni pero los senadores, que suelen mandar un millar en cada informe, esta vez solo mandaron dos 

En ese contexto, el golpe de Bullrich contra Adorni se convierte en una demarcación de territorio contra los emisarios de Balcarce 50 en general y la hermana presidencial en particular. “El gobierno armó la foto de Adorni para limar a Bullrich con el bloque pero ella ni siquiera fue y ahora le cierra el Senado para que no exponga”, dijo un senador aliado casi como un elogio a la sagacidad de su colega libertaria.

Desde el entorno de Karina enfatizaban que la tanda de tres reuniones de legisladores oficialistas con Adorni “salió bien”. No obstante, uno de los que participó de la cita reconoció que hubo abundantes scones, macarrones, chipas, masas finas y brownies pero ninguno hizo preguntas al jefe de Gabinete, por su situación judicial o patrimonial.

Al cierre de esta nota, era una incógnita la reacción que se produciría en la oposición por la estocada de Bullrich contra Adorni, a quien el peronismo pretende interpelar para luego remover del cargo. 

De hecho, Patricia y los aliados se reunían en las oficinas de Victoria Villarruel, ausente por cuestiones de salud, para reescribir el plan de labor parlamentaria que se acordó la semana pasada, una acción que promete soliviantar los ánimos de la tropa de José Mayans.

El senador libertario Juan Carlos Pagotto estuvo este martes en la reunión que convocó Adorni

Ese manoseo de los acuerdos legislativos sellados para la sesión prevista para este jueves incluía la interpretación de que se podía votar la interpelación a Adorni, en los términos de la moción de censura, con mayoría absoluta, es decir, con 37 votos sobre 72 totales. Esa cifra alarmó a los hermanos Milei y Karina presionó a fondo a Patricia durante el fin de semana para que exija que la oposición busque su objetivo con dos tercios de las voluntades, una vara más alta.

Para eso, Bullrich habría copiado la estrategia de Martín Menem y Cristian Ritondo en la Cámara de Diputados, donde persuadieron a los aliados radicales y de los bloques provinciales abriendo la comisión de Asuntos Constitucionales para remitir los proyectos de interpelación. Así, la ex ministra buscaría desactivar la presión de la UCR, liderada por Eduardo Vischi, y los senadores colaboracionistas, como Carlos “Camau” Espínola.

Fuente: LaPoliticaOnLine.com