La noticia recorrió varios portales de noticias con la siguiente pregunta: ¿quién es Mauro Stendel, el millonario que envió 256 palas de punta al Congreso? Tras el título clickbaitero, las respuestas que daban las notas eran bastante similares: un joven argentino que integró el ejército israelí, que se hizo millonario con solo «500 dólares», que tiene empresas en varias ciudades de Estados Unidos y que cuenta con una universidad «de magnates». De sus ideas políticas, poco y nada. Del rendimiento y detalles de sus compañías, menos que menos. Entonces, ¿quién es Mauro Stendel?

El nombre de Stendel resuena desde que el jueves pasado un flete descargó 256 palas de punta en la puerta del Congreso. «Agarren la pala», se inscribía en un papel pegado a las herramientas, una expresión popular -potenciada en redes sociales- para pedir que «se trabaje». El hecho fue transmitido en vivo por televisión y hasta hubo legisladores, como Martín Tetaz, que se subieron a la movida del «influencer», al postear fotos con la pala de punta, aún cuando en redes detectaron que, ni posando, el diputado ubicó las manos correctamente para levantarla. 

Otra legisladora de JxC, por su parte, exhibió una pala de su supuesto jardín para responderle a Stendel, aunque a la foto nunca le quitó la marca de agua.

Desde Miami, el «empresario» se jactó de su movida y explicó, en su cuenta de Instagram, el por qué del envío. «15 sesiones en el 2022. 36 leyes aprobadas. 256 sueldos de más de medio millón de pesos. Un Congreso lleno de vagos y un país lleno de hambre. Pongansé a laburar», escribió con retórica antipolítica. «Yo sé que son 257, pero a Javier Milei no le mandé una pala, porque combatir zurdos es un trabajo de tiempo completo», añadió, dejando trascender su identificación partidaria. 

Más allá que el conteo de legisladores en el Congreso Nacional fue erróneo (257 son solo los diputados, faltan, por ejemplo, 72 legisladores que componen la Cámara alta) lo que omitió Stendel, por caso, es el bloqueo explícito que mantiene Juntos por el Cambio a las sesiones extraordinarias dispuestas por el Gobierno nacional. También eligió ignorar que Milei, de acuerdo a las cifras oficiales, se ausentó en casi la mitad de las votaciones en Diputados: de 87 proyectos, solo participó en 46.  

Y si bien expresó su simpatía por el diputado ultraderechista, no queda claro por qué a la otra integrante del bloque La Libertad Avanza, la negacionista Victoria Villaruel, la incluyó entre las personas que deben «agarrar la pala».

Dime que exhibes y te diré quién eres

No es una tarea difícil rastrear a este personaje definido por los medios, entre otras cosas, como «joven visionario»; «héroe anónimo»; «exitoso empresario». Solo basta con ingresar a sus perfiles en redes sociales. Stendel es bastante activo en Twitter, en Tik Tok, YouTube y, sobre todo, en Instagram, plataforma en la que suele subir, día por medio, videos editados con un formato entrevista: una cámara lo sigue, le hace preguntas y él aprovecha la ocasión para dejar sus reflexiones, en encuadres donde no faltan los autos de autos de alta gama, subtítulos color verde dólar y playas de Miami.

En sus reiterativos posteos pone en duda la pandemia del coronavirus, y va desde el cuestionamiento a la eficacia de barbijos hasta incluir teorías conspirativas sobre diseminación de la covid-19 por parte de los laboratorios; considera una mentira «el cambio climático»; augura una «guerra civil» en Argentina; y hasta elabora sorteos de dos mil dólares cuya principal condición es «no ser kirchnerista».

También en sus videos editados dice alertar sobre «el avance del feminismo», con argumentos tales como que «el hombre fuerte que no se queja es el que mantiene a toda la sociedad». «¿En dónde está el patriacardo si la mayoría de las desgracias le suceden a los hombres», pregunta en esta extraña charla con una chica en este video.

Empresas «fantasmas» y la universidad «de magnates»

Con solo googlear «Mauro Stendel», las noticias insisten en un relato que el influencer remarca una y otra vez. El cuento es este: se fue a vivir a Israel a los 17 años; integró una «unidad secreta» del ejército de aquel país -cuya tarea, dice, fue ser un «soldado encubierto»-; viajó a Estados Unidos y, tras hacerse millonario en cuestión de semanas, ahora dedica parte de su tiempo a la filantropía y a dar charlas motivacionales. 

Sin embargo, hay muchos claroscuros en esa historia repetida en loop. Por ejemplo, en su cuenta de Linkedin Stendel dice ser CEO en empresas que ni siquiera figuran en Internet, o si lo hacen, las páginas son genéricas, sin datos sobre inversores, equipos y el desempeño de este «joven exitoso argentino», tal cual describen las crónicas periodísticas. Estas compañías -¿fantasmas?-, dice, facturan millones de dólares por año.

Pero lo que más resalta en las redes de este admirador de Milei, mas allá de sus fotos y entrevistas con famosos como Floppy Tesouro, Zorrito von Quintero y Charlotte Caniggia- es su «Nueva Universidad de Magnates» (NUM), en la que busca formar a «10.000 millonarios». Para promocionar su «escuela», Stendel tiene una particular estrategia de marketing: se pasea en un Lamborghini amarillo ploteado.

«Rompemos el molde tradicional para que te vuelvas un tiburón en las carreras top del momento. Sin tener que memorizar por años teoría inservible ni sufrir por la crisis económica o el desempleo», es el lema que acompaña a la NUM, sin certificación académica y pedagógica oficial de Argentina o Estados Unidos. El denominador común de los profesores, vende Stendel, es que todos son «multimillonarios».

Con algunas faltas ortográficas y gramaticales, en el sitio web se ofrecen «carreras» dispares como «e-commerce», «empresarial», «real state» e «inversiones». El plato fuerte parecen ser las capacitaciones de su membresía: se trata de tres conferencias en las que asegura «no vender magia» sino una enseñanza sobre «las maneras más fáciles de hacer plata». 

El costo de la formación es, apenas, «de 30 dólares por mes», comenta en sus videos promocionales. Una ganga para magnates como él, aclara, y cuenta que ese valor es apenas simbólico. Cosa extraña ya que si bien descarta la posibilidad de que su docencia sea por plata, si se solicita información vía mail a la falsa universidad, llegan cada ocho horas -religiosamente- promociones que reducen la membresía a solo 15 dólares en una «oferta imperdible».

Y si todos los componentes de su «universidad de magnates» aún generan dudas sobre la efectividad de su metodología, este video las despoja todas.

Este breve recuento expone algunas de las características que no se hallan cuando las noticias tratan de responder el siguiente interrogante: ¿Quién es Mauro Stendel?

Fuente: https://www.pagina12.com.ar/521885-lo-que-no-se-cuenta-de-mauro-stendel-el-empresario-que-mando