30 de septiembre de 2026

Entre los cálculos que hace el gobernador Martín Llaryora para fijar la fecha de la elección provincial en Córdoba en el 2027 ahora asomó un nuevo factor: pegar los comicios cordobeses el mismo domingo que el santafesino Maximiliano Pullaro defina su reelección. Foto que, en caso de triunfo, puede darle un fuerte espaldarazo al armado que los gobernadores de la Región Centro intentan alimentar y que siguen muy de cerca, entre otros, el outsider Jorge Brito.

“Es una de las tantas posibilidades. Un domingo de abril o el primer domingo de mayo que se vote en las dos provincias, con gobernadores de distinta pertenencia política, pero con afinidad y sintonía a la hora de la gestión”, sintetizó una fuente del cordobesismo acerca de la posibilidad de la nueva estrategia. Y agregó que, además, podrían sumar a otro gobernador a la aventura del súper domingo en un mensaje que podría salir en dos direcciones: al presidente Javier Milei y al gobernador bonaerense y candidato del PJ, Axel Kicillof.

“Con Axel en Córdoba es muy difícil que prospere algo y, en caso de encaminarse, será recién después que Llaryora asegure su reelección. Antes no va a pasar nada. Incluso, me atrevería a decir que ni siquiera logrado eso”, dijo una persona para graficar los condicionamientos que existen acerca de un acercamiento entre el cordobés y el bonaerense.

En tanto, un domingo que asegure triunfo a Llaryora y Pullaro les serviría a ambos para agitar su proyección nacional al 2031. Antes es complejo; aunque quieren ver en qué situación llegará Milei al último año de esta gestión.

Lo otro que está en la cabeza de Llaryora por estos días es la elección municipal. A pesar de que no están en el mejor momento de la relación el gobernador cordobés y el intendente Daniel Passerini, el heredero del cordobesismo busca negociar con su excompañero de fórmula la fecha municipal también para el primer semestre del 2027.

“Llaryora no descarta que se vote en la provincia en abril y por la intendencia cordobesa en mayo. Así aprovecha la inercia”, dijo una fuente del Panal y abonó a la teoría del 2023, cuando el actual gobernador ganó su elección en junio y Passerini la municipalidad en julio. Al igual que en aquella oportunidad, acá también se van a considerar fines de semana largo, con feriados incluidos.

Por último, el otro aspecto que siguen de cerca en el llaryorismo es la imagen de la gestión en la Capital; y que el gobernador tiene mejores números en el interior de la provincia. Cuestión por la que no sería raro un dispositivo que contemple mayor volumen de votantes por mesa en la Ciudad que en el interior, con el objetivo de agilizar los comicios en los departamentos. Algo que no ocurriría en la capital cordobesa ese domingo.

Fuente: LaPoliticaOnLine.com