Diciembre, el 2022 se termina para dar paso a un año decisivo, donde se define quién ocupará el Poder Ejecutivo. Los movimientos para determinar las candidaturas presidenciales tanto del Frente de Todos como de Juntos por el Cambio genera nervios, tensiones y disputas que se van incrementando con el correr de los días. El movimiento obrero organizado no pretende ser un testigo mudo y mucho menos quieto en esta discusión. Sobre todo en el FdT porque también siguen con interés el devenir en JxC, donde tienen sus preferidos. En la central obrera intentan convivir dos grandes grupos. Por un lado están «Gordos» e «Independientes» que acaparan el sector mayoritario dentro de la CGT y sobre el escenario político sostienen que Alberto Fernández ya es historia. Eso sí, también aspiran, y no lo ocultan, a que Cristina Fernández de Kirchner abandone el centro de la escena. El otro sector de la CGT, el que lidera Pablo Moyano, se lleva bien con CFK, hay contactos y planes comunes. En cuanto a Fernández esperan que no genere algún de dolor de cabeza inesperado como para no perjudicar las posibilidades electorales del FdT. Curiosamente, estos dos grandes grupos de la CGT coinciden en algo y es que comparten (por diferentes motivos) la preferencia del candidato presidencial para el FdT: Sergio Massa. Solo esperan que el ministro logre desactivar esa gran espada de Damocles que representa la inflación. No es poco.

Los «Gordos», Alberto y CFK

«Le ofrecimos todo para que construya su propio sector dentro del gobierno. Nos dijo que sí, pero después no quiso romper con Cristina a pesar de que cada vez que nos veíamos despotricaba contra ella. Que se equivocaba, que no entendía, pero bueno ya está. Alberto es historia», relatan referentes de la CGT que sostienen la conducción del triunviro Héctor Daer. Pero no lo viven con pena, sino simplemente dicen que Fernández, a diferencia de Carlos Menem y Néstor Kirchner, «nunca tuvo hambre de poder».

Con Cristina la situación es diferente. Si bien afirman que la respetan como dirigenta y líder de su sector, también le reprochan una supuesta tendencia «a dividir para poder gobernar» y ponen como ejemplo lo que ocurrió con la CGT en su segunda presidencia, cuando se dividió en tres. Ahora advierten que CFK perdió ascendencia sobre la sociedad y, a modo de ejemplo, dicen que la militancia sindical y los cuerpos de delegados «ya no están con ella, como antes». Habrá que ver si es cierto. La participación de la vicepresidenta en el congreso de los delegados de la UOM, cuando reapareció tras el intento de magnicidio, no coincide con esa lectura.

De todas formas, entre Gordos e Independientes –a los que hay que sumar al barrionuevismo– hay otra preocupación que es colateral a la disputa presidencial de 2023 y se trata de la integración de gremialistas en las listas a legisladores. En ese sentido, el 17 de octubre pasado armaron el Movimiento Nacional Sindical Peronista. Un sello con el que buscan hacer valer su participación en la mesa de negociación de las listas parlamentarias que acompañarán la futura fórmula presidencial.

El ministro presidenciable

Este grupo de la CGT no lo dice públicamente pero a sus integrantes se les ilumina el rostro cuando piensan en su candidato presidencial. Ya tiene definido que será Sergio Massa. Eso sí, siempre por el FdT porque consideran que no están dadas las condiciones como para realizar una aventura por separado.

El vínculo con el ministro de Economía no es nuevo y viene de los años anteriores al gobierno del FdT. Se acercaron a Massa cuando éste intentó desde el Frente Renovador generar un espacio en la «ancha avenida del medio», que no resultó tan amplia como deseaban. Tanto Daer como Carlos Acuña fueron legisladores del FR y sus contactos permanecen a través del tiempo.

Es cierto que Daer apostó mucho a Alberto Fernández, pero como suele ocurrir en el mundo de la política, son pocos los que acompañan más allá de la puerta del cementerio. Y esta no es la excepción.

Ahora bien, éstos saben que primero hay que resolver el problema de la inflación para que Massa o cualquier otro/a candidata/o del FdT tenga posibilidades en los comicios presidenciales. «La tiene difícil, pero está peleando. Nosotros ayudamos», dicen desde el sector siempre acuerdista de la central obrera y pronostican (rezan por) una reducción paulatina de la inflación.

Hay un dato sobre Massa que destacan y diferencian de Alberto Fernández. Sobre el ministro aseguran que la «dependencia» con Cristina Kirchner finalizará el día que asuma como presidente. «Está como agazapado», indican Gordos e Independientes y pareciera que esa condición es la que más los entusiasma. Además, por supuesto, del acuerdo que tienen con Massa de que sea el Estado nacional el que se haga cargo del pago de los medicamentos para patologías poco frecuentes que suelen sostener las obras sociales sindicales, siempre por orden por orden judicial. «Está prometido y creemos que va a cumplir en los próximos meses», señalan.

Diferencias y acuerdos con Moyano

Gordos e Independientes mantienen una histórica desconfianza con los Moyano y los gremios que los acompañan. Una situación que no se disolvió en 2021 con la decisión de unificar la CGT con la participación de Pablo Moyano en el triunvirato. Sin embargo, y a pesar de las tensiones ambos sectores decidieron que no se fracturará la CGT. Acordaron normalizar las regionales respetando, en lo posible, la proporcionalidad en las conducciones de las CGT proviciales. Luego, en lo político, cada sector es libre de moverse.

La otra coincidencia que tienen ambos sectores es con Sergio Massa, pero para el grupo de Moyano el ministro no es la primera opción. Consideran además que es preciso esperar antes de tomar una decisión.

Donde están las diferencias es en el pago de un bono o una suma fija para los trabajadores registrados. Moyano impulsa la suma fija como un complemento de lo acordado en paritarias. Gordos e Independientes se oponen con uñas y dientes. Hacia afuera dicen que lo mejor es que el gobierno implemente un bono. Sin embargo, entre ellos no hay duda de que Alberto Fernández al final no aplicará ni una ni otra medida. «Casi todos nuestros gremios ya acordaron un bono de fin año. Si el gobierno aplica esa medida, los empresarios dirán que lo que acordamos va a cuenta de ese bono», confiesan. Luego, por si no resulta muy convincente lo que dicen, los referentes de Gordos e Independientes agregan: «Antes hay que resolver el problema de los trabajadores no registrados».

La otra diferencia es la postura a adoptar en caso de que JxC triunfe en 2023. Moyano ya dijo que ante cualquier intento de avanzar contra los derechos de los trabajadores regresará la protesta a la calle. Los Gordos, en cambio, dicen que esa actitud podrían tenerla en caso de que gane Patricia Bullrich o Mauricio Macri. Ahora bien, si llega a ser Horacio Rodríguez Larreta no tendrán problemas. El jefe de gobierno porteño ya les dijo, en una reunión que se realizó unos mesas atrás, que no tocará ninguna ley laboral.

Fuente: https://www.pagina12.com.ar/504383-la-cgt-y-el-futuro-politico-y-economico