5 de junio de 2026

Patricia Bullrich tuvo que soportar una ola de reproches en una reunión de bloque caliente este miércoles, antes de la sesión en la que terminó forzando a Karina Milei a aceptar la aprobación del pliego de María Michelli, la cuñada de Alconada Mon.

Fuentes parlamentarias revelaron a LPO que sus colegas se quejaron por el manejo político de la ex ministra y los gritos retumbaron en la oficina donde se encerraron por espacio de dos horas. “Estamos hartos de enterarnos de tus posturas por Twitter”, le dijo uno de ellos.

En efecto, Bullrich quiso marcar su territorio ni bien asumió en el Senado. Tanto a los primos Martín y Lule Menem como al ministro Diego Santilli y el asesor Santiago Caputo les habría dicho que no se podían meter en el Senado, algo que no siempre se respetó. Sobre todo, cuando tuvieron que ayudarle con los votos para la ley de Presupuesto, la reforma laboral y la modificación a la de Glaciares.

Se especula, por otro lado, que el ministro del Interior tendrá que intervenir necesariamente en la negociación por la ley de propiedad privada, una iniciativa de Federico Sturzenegger cuyo tratamiento se frustró este jueves por la resistencia de los senadores aliados a la venta de tierras de sus provincias a extranjeros.

Alarma total en el gobierno porque ven un eje de Bullrich y Villarruel que les puede arrebatar el Senado 

Pero el problema no se detendría allí. Ahora que su imagen pública está por encima de la de Javier Milei, Patricia se topa con el desafío de recibir respuestas virulentas de parte de Karina y los Menem. En una pelea interna, no todas las maniobras son airosas y este jueves se la pudo ver algo agobiada en plena trifulca.

Al llegar al recinto nomás, tuvo un saludo frío y distante para con Nadia Márquez, la legisladora protegida de Martín Menem, quien además tuvo que perseguirla entre las bancas para alcanzarla. Un libertario del Senado admitió ante LPO que la relación entre ambas mujeres no pasa por su mejor momento.

Esto es propio del grupo Montoneros: los entregadores de Montoneros se comportan de esa forma, no solamente entregan a sus compañeros sino que aparte entregan el sistema republicano de gobierno.

El malestar con Bullrich tampoco se circunscribe a la tropa oficialista. En la sesión de los pliegos, recibió dardos tanto de Victoria Villarruel, a quien siente que desplazó de la centralidad en la Cámara Alta, como del peronista José Mayans, que la acusó peyorativamente de montonera.

El formoseño no dudó en vincular el pasado de Bullrich con la organización guerrillera Montoneros. “Esto es propio del grupo Montoneros: los entregadores de Montoneros se comportan de esa forma, no solamente entregan a sus compañeros sino que aparte entregan el sistema republicano de gobierno”, dijo.

La senadora libertaria no la estaba pasando bien y caía en la cuenta que entre Villarruel, el peronismo y hasta sus propios compañeros de bloque estaba quedando encerrada, después de haberse quedado hasta las 2 de la madrugada atendiendo llamados telefónicos de jueces y operadores indignados porque los nombres que les interesaban no estaban entre los listados para la aprobación de sus pliegos. Incluso desde el bloque kirchnerista buscaron aprovechar la tensión que exudaba Bullrich. “Tranquilizate, querida”, la chicaneó la kirchnerista Juliana di Tullio.

Fuente: LaPoliticaOnLine.com