10 de julio de 2026

El desastre de Flybondi, la empresa del libertario Leonardo Scatturice, sigue agravándose ante la insólita inacción del gobierno de Javier Milei que le permite seguir vendiendo pasajes pese a que lleva nueve días cancelando todos sus vuelos.

La low cost emblema de la revolución de los aviones no despega un avión con pasajeros desde el 1° de julio, día que hizo diez vuelos y canceló otros seis. De los diez que despegaron ocho fueron con demoras, según la web failbondi.

A partir del 2 de julio canceló sus vuelos todos los días. Este viernes se cumplen nueve jornadas sin aviones de Flybondi en el aire y en la web de la empresa recién hay operaciones previstas para el lunes 13 de julio. Es decir, que habrá al menos 11 días sin vuelos.

Lo peor de todo es que la empresa sigue vendiendo pasajes como si la situación fuese normal y ni siquiera avisa a sus clientes que pueden tener problemas. 

Los pasajeros afectados por las cancelaciones de estos días cuentan que el aviso les llegó el mismo día del viaje, pese a que los vuelos ya ni siquiera figuraban entre los programados. Lo que les queda un largo reclamo para que les reintegren el valor de los pasajes.

A un año de comprar la empresa, se hunde la gestión de Scatturice en Flybondi 

Flybondi no dio ninguna explicación oficial de los once días de vuelos cancelados. En el sector aeronáutico se comenta que YPF le cortó el chorro de combustible y sólo le vende con pago por anticipado, por lo que la empresa de Scatturice ya no pudo abastecerse.

La empresa sigue vendiendo pasajes como si la situación fuese normal y ni siquiera avisa a sus clientes que pueden tener problemas

Todo esto sucede mientras el gobierno de Milei mira para otro lado. Ni la Secretaría de Transporte, ni la Subsecretaría de Transporte Aéreo ni la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) han tomado cartas en el asunto, ni siquiera para obligar a la empresa a dejar de vender pasajes para vuelos que no hace.

En las últimas semanas la crisis de Flybondi se viene agravando aceleradamente y Scatturice ni siquiera pudo reemplazar a la CEO de la compañía, Paz Lovisolo, que renunció en junio tras cuatro meses de gestión. El caso se repite en varios ejecutivos que se fueron y no los pudieron reemplazar.

Flybondi ya suma dos pedidos de quiebra. El primero lo hizo la empresa de transfers

Manuel Tienda León, que reclama algo más de 120 millones de pesos. El segundo lo hizo el Hotel Presidente, al que le deben más de 660 millones de pesos.

Además, cientos de ex trabajadores que aceptaron retiros voluntarios a principios de año denunciaron días atrás que Flybondi nunca comenzó a pagar los acuerdos que firmaron ante escribano público. 

Fuente: LaPoliticaOnLine.com