Mientras que la crisis espiralada del gobierno nacional continúa sumando capítulos, la bancada oficialista en Diputados mantiene en paralelo una disputa por la agenda parlamentaria con la oposición. Frente al impulso de Juntos Por el Cambio al debate por la Boleta Única de Papel – un debate que logró imponerle al oficialismo luego de haberse hecho con el apoyo de la mayoría de los bloques minoritarios en la última sesión de la Cámara Baja-, el Frente de Todos avanza con la agenda de desarrollo productivo que tanto espera el Ejecutivo y retoma la discusión por la reforma del Consejo de la Magistratura. «Ellos agarran Boleta Única y te lo ponen en tapa, ¿qué hacemos nosotros? Tapa de Máximo (Kirchner), Alberto (Fernández) y Cristina (Kirchner). Ellos miran la agenda y nosotros la interna: ese es el problema. Tenemos que llevar nuestra agenda», reflexiona un importante diputado oficialista. Esta disputa, sin embargo, comienza a darse también a nivel interno, con el ala kirchnerista empujando una agenda vinculada a los salarios y las jubilaciones que tiene como objetivo instalar en el Congreso el debate por la distribución del ingreso.

La paridad de fuerzas que durante casi cuatro meses mantuvo paralizada la actividad legislativa en la Cámara de Diputados dio lugar, en las últimas semanas, a una disputa por las agendas entre el oficialismo y la oposición. JxC buscará impulsar, durante las próximas tres semanas, la aprobación de la Boleta Única de Papel, una herramienta que considera que hará más «transparente, equitativo y económico» el sistema electoral. Los 132 votos que JxC logró juntar durante la última sesión para emplazar el tema en las comisiones de Asuntos Constitucionales y Justicia dan cuenta de que la oposición tendrá la vía libre para darle media sanción a la iniciativa en la Cámara Baja. El firme rechazo del FdT al proyecto, sin embargo, se presenta como un obstáculo para lograr aprobarlo en el Senado, en donde el oficialismo es primera minoría. En su gira europea, Alberto Fernández le hizo un guiño a la vicepresidenta – quien, en Chaco, denunció que la boleta única debía llamarse «boleta oculta» – y se manifestó en contra de la medida. A pesar de esto, sin embargo, hay algunos senadores del oficialismo – como Guillermo Snopek o Edgardo Kueider – que se han manifestado en el pasado a favor de la iniciativa y que podrían modificar el poroteo. «El tema no está cerrado, hay senadores que podrían votarlo», advirtió un senador del FdT a Página/12.

El FdT no quiso quedarse detrás de la jugada de JxC y organizó que, después de cada reunión plenaria de Boleta Única, se tratara la reforma del Consejo de la Magistratura. La estrategia del oficialismo es impulsar la media sanción del Senado – que lleva a 17 el número de integrantes del Consejo y le cierra la puerta a la Corte Suprema – y comenzar a negociar modificaciones que permitan generar los consensos para aprobarlo en el recinto. «La media sanción del Senado no me genera 129 votos (NdR: la mayoría absoluta en Diputados)», aseguró un legislador oficialista al tanto de las negociaciones, las cuales podrían incluir la presencia de un juez de la Corte en el Consejo.

Otro de los temas que busca aprobar el oficialismo en las próximas semanas es el proyecto de «Compre Argentino«, el cual apunta a fomentar la industria nacional a través del poder de compra del Estado. La iniciativa forma parte de la «agenda productiva» que impulsa el presidente y la expectativa era que fuera dictaminada la semana pasada, pero las críticas de JxC dificultaron el proceso. Si bien el oficialismo contaba con los números para sacar dictamen, el objetivo de la banca que conduce Germán Martínez es ver de negociar con JxC para evitar que el proyecto sea aprobado sin el consenso mayoritario de los bloques. De momento las discusiones continúan, por lo que no se espera que haya sesión en las próximas dos semanas. Una vez que se dictamine Compre Argentino, sin embargo, el FdT convocará a una sesión para tratarlo junto al proyecto que prorroga las asignaciones a las industrias culturales y el que otorga beneficios impositivos para la adquisición de taxis.

La reforma de la Ley de Alquileres, mientras tanto, se encuentra en un limbo. Con tres dictámenes distintos presentados – uno del oficialismo, otro de JxC y otro de Graciela Camaño -, ninguna de las fuerzas tiene los números para aprobar su proyecto en el recinto. Si bien existe la posibilidad de los bloques de la oposición terminen acordando un proyecto propio y busquen aprobarlo sobre tablas, el FdT celebra como un triunfo haber evitado la derogación de la ley – tal como proponía originalmente JxC- lo que consideran que hubiera sido «el peor escenario posible para los inquilinos».

En paralelo, en los últimos días un sector vinculado al kirchnerismo y a los gremios y los movimientos sociales ha impulsado proyectos como el adelantamiento de las cuotas de la suba del Salario Mínimo Vital y Móvil – que, luego, fue ejecutado por el Ejecutivo -, la moratoria jubilatoria impulsada en el Senado y la creación de un Salario Básico Universal. «Este es el debate que estamos dando respecto a la distribución del ingreso en la Argentina. El gobierno no ha puesto ahí el acento y nosotros sí», explicó Leopoldo Moreau a este diario, destacando que «el Parlamento siempre puso el acento en garantizar la distribución del ingreso» aludiendo a que proyectos como el Aporte Solidario a las grandes fortunas o la suba del piso de Ganancias habían sido todas iniciativas «que salieron del Congreso, no del Ejecutivo».

Fuente: https://www.pagina12.com.ar/421801-entre-la-boleta-unica-y-la-reforma-del-consejo-de-la-magistr