Este miércoles se definirá el futuro de una moratoria previsional que, de no aprobarse antes de que termine el año, podría dejar a cerca de 800 mil personas sin la posibilidad de jubilarse. El Frente de Todos convocó a una sesión en la Cámara de Diputados a partir de las 13 con el objetivo de dejar atrás el escándalo de la sesión fallida de principio de mes (que terminó con gritos, insultos, golpes y pedidos de expulsión), pero persiste la duda de si logrará conseguir quórum. Los ánimos continúan caldeados y gran parte de Juntos por el Cambio se niega participar. Lo mismo sucede con el Interbloque Federal – el interbloque «del medio» más grande -, lo que pone en peligro la sanción del plan de pagos de deuda previsional. La esperanza del oficialismo está puesta en lo que hará Evolución, un bloque cambiemita con interés en participar de la sesión para aprobar la creación de varias universidades nacionales pero que, en el medio del tironeo de la interna, no termina de definir si bajará al recinto.

Ni la euforia por el triunfo de la Selección logró aplacar la tensión que existe entre oficialismo y oposición. Este miércoles la Cámara de Diputados volverá a intentar sesionar por última vez en el año en un clima espeso que no se diferencia mucho de la atmósfera de la batalla campal del 1ero de diciembre. A diferencia de esa sesión fallida, sin embargo, esta es la última oportunidad que el FdT tiene para aprobar una nueva moratoria previsional antes de que se venza la que está vigente desde 2014 (y que ha permitido que dos de cada tres personas hayan podido jubilarse). Sin quórum, la sesión se cae y, dado lo poco que falta para el 31 de diciembre, unas 550 mil mujeres y 327 mil hombres podrían quedarse sin la posibilidad de alcanzar una jubilación por no contar con los 30 años de aportes. 

El panorama es incierto. Si bien la principal objeción de Juntos por el Cambio para participar de la sesión ya fue resulta cuando la Corte Suprema decidió tomarle juramento a los cuatros diputados designados para el Consejo de la Magistratura – JxC había puesto el grito en el cielo cuando Cecilia Moreau se había echado atrás en la postulación de los candidatos por un fallo judicial que cuestionaba el nombramiento de la radical Roxana Reyes -, el interbloque opositor decidió hacerse de otro argumento para no dar quórum. En este caso fue el cuestionamiento a la confección «unilateral» del temario sin tener en cuenta las agendas de otros espacios. «Cambian las excusas porque no quieren sesionar. Su plan siempre fue estar así hasta febrero», cuestionó una espada oficialista a cargo de las negociaciones.

La posición de JxC no es, sin embargo, unánime. El bloque Evolución Radical, que comanda Rodrigo De Loredo y cuenta con 12 diputades, está analizando la posibilidad de dar quórum para habilitar la aprobación de ocho universidades nacionales, que constituyen una de sus banderas políticas (el vicerrector de la UBA, Emiliano Yacobitti, es uno de los diputados que integra el bloque). El problema es que, en medio de la interna feroz que atraviesa JxC, la lógica de endurecimiento dificulta cualquier tipo de acuerdo con el oficialismo. «Se está poniendo todo muy en términos de ganar o perder, cuando en verdad hay que discutir los temas de fondo», se quejó un legislador de Evolución, quien anticipó que definirían su postura el miércoles por la mañana. 

En el caso de que los diputados de Evolución no den quórum, el bloque oficialista, liderado por Germán Martínez, la tendrá muy difícil conseguir el número para iniciar la sesión. Porque si bien Provincias Unidas y la izquierda bajarán al recinto, todavía les faltan varias bancas para llegar a los 129. El Interbloque Federal, que preside el «Topo» Rodríguez y es integrado por cordobeses schiaretistas y socialistas santafesinos, ya anticipó que no dará quórum. «Nosotros ya dimos quórum en la última sesión y se dedicaron a pelearse y romper todo. Que Evolución dé el quórum que son los únicos que arreglaron el temario con el FdT», despotricó un diputado del interbloque que, al igual que JxC, cuestionó que el FdT hubiera armado un temario sin consensuarlo con el resto de los bloques.

El temario es casi una copia del temario de la última sesión fallida – con la creación de universidades, la ley de diagnóstico humanizado para personas con síndrome down, el programa de digitalización de historia clínicas, entre otros -, pero con una única salvedad: el plan de pagos de deuda previsional. Esta iniciativa, que cuenta con media sanción del Senado, propone un plan de pagos que permita cancelar años de deuda previsional a aquellas personas que llegaron a la edad jubilatoria, pero no cumplieron con los 30 años de aportes. El plan de pagos – de hasta 120 cuotas mensuales y equivalente al 29 por ciento de la remuneración mínima imponible – también podrá ser accesible para aquellos que todavía les falta hasta 10 años para jubilarse, pero ya anticipan que no llegarán con los aportes. 

En el caso de alcanzar el quórum, el FdT confía en que tendrá los votos para aprobar la iniciativa. Los cuatros diputados de Provincias Unidas y les cuatro de la izquierda votarán a favor, mientras que el Interbloque Federal hace algunos guiños (aunque demanda algunas respuestas respecto a como se financiará la medida). La sanción de la ley dependerá, fundamentalmente, si a las 13 horas hay sentadas al menos 129 personas en sus bancas. «Si los que ayer nos dijeron que daban quórum lo dan mañana, sesionamos. Y allí todo se va a ir encaminando despacito», finalizó un diputado del FdT.

Fuente: https://www.pagina12.com.ar/509861-diputados-el-oficialismo-juega-sus-ultimas-fichas-para-sanci