Madeleine McCann, nacida en Reino Unido, tenía tres años cuando desapareció el 3 de mayo de 2007 durante unas vacaciones en Portugal que compartía junto a sus padres, Kate y Gerry, y sus hermanos, Sean y Amelie. El caso, que continúa siendo un misterio, volvió a ocupar un importante lugar en las noticias del mundo luego de que una joven llamada Julia Wendell pidiera un ADN al creer que podría llegar a ser aquella niña.

La desaparición de Madeleina McCann

La familia se hospedó en un departamento situado en el quinto piso del complejo turístico Ocean Club de la Playa de la Luz del Algarve. La noche de la desaparición, la penúltima de la estadía, Kate y Gerry fueron a cenar con un grupo de amigos a Tapa’s, un restaurante ubicado a menos de 100 metros de distancia del lugar donde dejaron durmiendo a los niños.

Según declaró el matrimonio, llegaron al restaurante alrededor de las 20.40 y ambos se turnaban para ir al departamento cada 20 o 30 minutos para ver cómo estaban los pequeños. En el turno de las 22, Kate vio que la ventana del dormitorio de los chicos estaba abierta y descubrió que la cama de Maddie estaba vacía.

En ese momento comenzó una búsqueda que hasta la fecha no dio frutos: ni la niña ni el culpable de su desaparición fueron encontrados. En un comienzo los propios padres de Madeleine fueron considerados como posibles responsables o encubridores de una presunta muerte.

En la actualidad, y desde 2020, el principal sospechoso es Christian Brueckner, un alemán imputado por cinco delitos sexuales cometidos entre el 2000 y el 2017 contra niñas y mujeres de entre 10 y 80 años. De acuerdo con datos recabados de su celular, la noche de la desaparición se encontraba cerca del complejo donde pasaban las vacaciones los McCann.

Christian Brueckner, principal sospechoso por el caso de Madeleine McCann.

El último día en el que Madeleine fue vista con vida

Según el libro “Madeleine McCann: la desaparición de nuestra hija”, publicado por los padres en 2011, durante la mañana previa a su desaparición, la nena les preguntó:¿Por qué no vinieron cuando Sean y yo lloramos anoche?”.

“Dentro de unas horas la explicación de esto parecería enormemente importante, y tan obsesionada he estado desde entonces por las palabras de Madeleine esa mañana que he seguido culpándome por no sentarme y asegurarme completamente de que no había más información que pudiera extraer de ella”, reflexionó Kate en el libro.

En horas de la tarde, alrededor de las 2.29, Kate sacó la que sería la última foto de su hija: una imagen en la que se la ve junto a Gerry y Amelie sentados en el borde de la pileta del complejo, vistiendo un vestido rosa y un gorrito piluso blanco.

La última foto tomada a Madeleine, el día previo a su desaparición.

Poco después, el matrimonio llevó a los tres chicos al Kid’s Club del complejo —zona para la recreación de los niños—, donde los dejaron a cargo de cuidadores. Kate los fue a buscar alrededor de las seis de la tarde, mientras Gerry jugaba al tenis.

Madeleine en el Kid’s Club del complejo.

Una vez en el departamento, sus padres les dieron de comer y los acostaron: a Madeleine le pusieron un pijama rosa y blanco. Luego, se fueron a comer con unos amigos, con quienes debían encontrarse a las 20.30.

Poco después de las 21, Gerry fue a controlar que todo estuviera bien en el departamento en el que habían dejado durmiendo a sus hijos. Si bien se extrañó porque la puerta de la habitación de los niños estaba más abierta que de costumbre, volvió al restaurante tras corroborar que los tres chicos estaban durmiendo en sus camas.

Al salir del departamento, Gerry ve a uno de los huéspedes, Jeremy Wilkins, del otro lado de la calle y se acerca para hablar con él unos minutos. En ese momento, pasa por el lugar Jane Tanner, otra conocida del grupo, quien en su declaración aseguró haber visto a los hombres y también a otro sujeto “caminando rápido cerca, llevando consigo a una niña dormida vestida con un pijama rosa. No me llamó la atención en ese contexto”.

La búsqueda de Madeleine McCann

Una vez que Kate descubrió que Maddie no estaba en el departamento, inició una búsqueda intensa por todo el complejo. Antes de las 23, llamaron a la Policía de Playa de la Luz, y las autoridades rápidamente notificaron a Interpol y ordenaron cerrar la frontera con España.

En un principio se realizaron allanamientos con perros rastreadores, se analizaron fotos tomadas por turistas del complejo, y también grabaciones de cámaras de seguridad. En uno de los videos, se vio a un hombre cargando un bulto que podría llegar a ser Madeleine, pero esto nunca pudo ser corroborado.

Once días después de la desaparición, la Policía de Portugal dice creer que «Madeleine fue secuestrada», pero aclara que todavía estaría «viva» y en el país. Este panorama cambia en agosto, cuando al cumplirse 100 días desde la desaparición los oficiales reconocen públicamente que la nena “podría estar muerta”.

Uno de los primeros sospechosos fue un británico-portugués identificado como Robert Murat, consultor inmobiliario que vivía al lado del complejo donde desapareció Madeleine. Hasta el momento en el que se produjo una denuncia anónima en su contra, había colaborado en la causa en calidad de traductor. La policía realizó sin éxito allanamientos en su propiedad

Luego, la investigación, dirigida por el inspector Gonçalo Amaral, se enfocó sobre Kate y Gerry McCann, a quienes se declaró como “sospechosos” hasta julio de 2008, cuando quedaron absueltos y el caso se archivó. La teoría del agente, la cual sostuvo en su libro “La verdad de la mentira” (2008), indicaba que los padres de Maddie la habían matado accidentalmente y luego hicieron desaparecer el cadáver. En 2015, fue declarado culpable de difamación y debió pagar 500.000 euros.

Kate y Gerry McCann, padres de Madeleine. Imagen: AFP.

En 2011, tras una solicitud de la entonces ministra del Interior Theresa May, se lanzó una revisión del caso conocida como “Operación Grange”. Desde ese entonces hasta 2015, “se tomaron 1.338 declaraciones” y se investigaron a “60 personas de interés, así como a 650 delincuentes sexuales”, informó The Sun.

En junio de 2020, se informó que un hombre alemán, Christian Brückner, detenido por diferentes delitos sexuales, quien estuvo cerca del complejo de Portugal la noche que Maddie desapareció, era un nuevo sospechoso del caso.

En mayo del 2021, al cumplirse 15 años de la desaparición, Kate y Gerry publicaron una declaración en el sitio web de la campaña Madeleine diciendo que todavía se aferran a la esperanza de volver a ver a su hija.

En mayo del 2022, Sandra Felgueiras, una periodista portuguesa que ha seguido el caso desde sus inicios, informó públicamente que investigadores hallaron un objeto perteneciente a la niña en la casa rodante de Brückner, algo que, de confirmarse, podría ayudar a esclarecer finalmente el caso.

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Fuente: https://www.pagina12.com.ar/526026-la-desaparicion-de-madeleine-mccann-como-fue-el-caso-que-aho