12 de junio de 2026
El vicepresidente del Banco Central, Vladimir Werning, dejó un dato que pasó relativamente desapercibido pero que generó comentarios entre operadores financieros. Según una presentación difundida por la autoridad monetaria, la posición vendida del organismo en contratos de dólar futuro habría cerrado mayo en torno a los 200 millones de dólares.
La cifra llamó la atención porque el mercado venía trabajando con estimaciones considerablemente más altas. Distintos cálculos privados ubicaban esa exposición entre 600 y 1100 millones de dólares, por lo que el dato oficial implicaría una reducción mucho más profunda de la esperada.
“Era uno de los interrogantes que seguía teniendo el mercado. Muchos pensaban que el Banco Central todavía conservaba una posición vendida importante y este dato muestra que el desarme fue bastante más agresivo de lo que se suponía”, explicó a LPO un operador financiero.
En el mundo financiero, la posición vendida en futuros funciona como un compromiso contingente. Cuando el Banco Central vende contratos de cobertura cambiaria, asume el riesgo de compensar a los compradores si el dólar termina registrando una suba superior a la prevista al momento de pactar la operación.
Por ese motivo, una posición muy elevada suele ser observada como un factor de vulnerabilidad. Cuanto más grande es la exposición, mayores son las pérdidas potenciales que puede enfrentar la autoridad monetaria ante una corrección cambiaria brusca.
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La novedad conocida esta semana apunta justamente en la dirección opuesta. Si los números difundidos por Werning reflejan la situación actual, la exposición del Banco Central a movimientos abruptos del dólar sería bastante más reducida que la que descontaban los inversores.
“Lo importante no son solamente los 200 millones de dólares actuales, sino la velocidad con la que se habría reducido la posición. Eso cambia la lectura sobre algunos riesgos que el mercado seguía viendo en el balance del Central”, afirmó otro operador consultado.
La cuestión adquiere relevancia en un momento en el que el Gobierno busca consolidar la estabilidad financiera y convencer a los inversores de que el esquema cambiario atraviesa una etapa de mayor normalización.
Al mismo tiempo, la reducción de las coberturas cambiarias disponibles para el sector privado podría haber tenido efectos indirectos sobre el mercado de cambios. A medida que disminuye la oferta de instrumentos para cubrirse frente a una devaluación, parte de esa demanda puede trasladarse al dólar contado o al mercado spot.
“Si los inversores tienen menos instrumentos para cubrir riesgo cambiario, una parte termina buscando cobertura directamente comprando dólares. Es una dinámica bastante habitual”. Agregó el operador.
Lo cierto es que la presentación de Werning modificó una de las percepciones que predominaban entre los inversores. Durante meses, la posición en futuros fue señalada como uno de los puntos más sensibles de la hoja de balance del Banco Central. El dato oficial sugiere que ese riesgo podría ser bastante menor.
Por eso, más allá de la evolución del dólar o de las reservas, la información difundida por el vicepresidente del Banco Central podría transformarse en una señal financieras relevante. En un mercado donde los detalles técnicos suelen anticipar cambios de tendencia, la magnitud real de la exposición en futuros volvió a ocupar un lugar central en las conversaciones de la City.
Fuente: LaPoliticaOnLine.com
