13 de octubre de 2026
La inflación de septiembre volvió a acelerarse y quedó en 1,9%, según informó el Indec. El aumento de precios acumuló un 23,6% en los primeros nueve meses del año y alcanzó el 33,4% interanual. El dato confirma las dificultades del gobierno de Javier Milei para perforar el piso del 2% mensual, incluso con una economía en recesión y un tipo de cambio utilizado como principal ancla contra la inflación.
El recorrido de los últimos meses muestra una desaceleración que perdió velocidad. Después del 3,4% de marzo, el índice descendió hasta el 1,5% de mayo, pero volvió a subir en junio y julio, cuando alcanzó el 2,1%. Agosto marcó un 1,7%, el registro más bajo del año, y septiembre volvió a mostrar una aceleración. O sea, la inflación oscila alrededor del 2%, sin conseguir consolidar una trayectoria descendente.
La composición del índice revela dónde se concentran las mayores presiones. La inflación núcleo fue del 1,7%, con aumentos vinculados a las comidas fuera del hogar y los productos farmacéuticos. Los precios estacionales treparon 2,9%, impulsados por verduras, tubérculos y legumbres. Los regulados avanzaron 2,3%, con incrementos en gas, electricidad y cuotas de medicina prepaga. Los alimentos también presionaron sobre el índice general. De las doce divisiones que releva el INDEC, cinco quedaron por encima del promedio.
La mayor suba correspondió a Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con un 3,1%, seguida por Educación, con un 3%. Comunicación aumentó 2,5%, Salud 2,4% y Alimentos y bebidas no alcohólicas 2%. El dato confirma que los servicios esenciales siguen encabezando los aumentos que golpean los presupuestos familiares.
Bienes y servicios varios y Recreación y cultura registraron incrementos del 1,9%, en línea con el índice general. Equipamiento y mantenimiento del hogar avanzó 1,6%, Transporte 1,5%, Bebidas alcohólicas y tabaco 1,4% y Prendas de vestir y calzado otro 1,4%. En el último lugar quedó Restaurantes y hoteles, con apenas 1,1%. La diferencia entre bienes y servicios también fue significativa: mientras los primeros aumentaron 1,7%, los segundos treparon 2,4%.
Pese a la aceleración mensual, el ministro de Economía, Luis Caputo, eligió celebrar el resultado. “La inflación de septiembre fue del 1,9%, la más baja para el mes en 9 años”, publicó en sus redes sociales.
Excepto que volvió a subir respecto de agosto. La celebración oficial se concentra en la comparación con el pasado, mientras el presente muestra una resistencia cada vez más marcada a seguir bajando.
El economista Nadin Argañaraz aportó otra perspectiva sobre la evolución de los precios. Según su análisis, entre noviembre de 2023 y septiembre de 2026 siete componentes del índice aumentaron por encima del promedio general y cinco quedaron por debajo. El mayor encarecimiento relativo correspondió a Vivienda, agua, electricidad y otros combustibles, con un 71,3%. En segundo lugar apareció Educación, con un 31,4%. Son precisamente dos de los rubros que volvieron a liderar los aumentos de septiembre.
En el otro extremo, Argañaraz señaló que Prendas de vestir y calzado registró un abaratamiento relativo cercano al 40%, mientras que Alimentos y bebidas no alcohólicas retrocedió un 6,4% frente al promedio de precios. Esto no significa que los alimentos hayan bajado en términos nominales, sino que aumentaron menos que el índice general.
El cambio de precios relativos muestra cómo se modificó la distribución del gasto familiar desde la llegada de Milei al gobierno. Las tarifas y la educación ganaron terreno dentro de presupuestos que siguen condicionados por la evolución de los salarios.
Inflación de septiembre: 1,9%. En el año acumula 23,6% y la interanual queda en 33,3%.
La mensual baja, la interanual no. Hace un año que vive entre 31% y 34%. Septiembre 2025 dio 2,1%; septiembre 2026, 1,9%. Casi lo mismo. https://t.co/zPuYSuciGF
— Nau Bernues, CFA (@NauBernues) October 13, 2026
Por su parte, el analista financiero Nau Bernués advirtió que la baja de la inflación mensual no encuentra una correspondencia equivalente en la variación interanual. “La mensual baja, la interanual no. Hace un año que vive entre 31% y 34%”, señaló.
El economista comparó septiembre de 2025, cuando el índice fue del 2,1%, con el 1,9% registrado este año. “Casi lo mismo”, resumió. También destacó que el mayor incremento de septiembre correspondió a vivienda, agua, luz y gas, con un 3,1%, mientras que restaurantes y hoteles registraron la menor suba, del 1,1%.
El problema para el Gobierno es que el 2% se convirtió en una frontera difícil de atravesar. La inflación núcleo muestra que todavía persisten mecanismos de actualización que resisten incluso en un escenario de actividad anémica.
Con un agravante: lo analistas piden mirar el salario disponible, es decir, cuánto dinero queda después de pagar los gastos indispensables. Cuando las tarifas, la vivienda, la educación y la salud aumentan por encima del índice general, absorben una porción creciente de los ingresos. Entonces ese 2% promedio mensual, se siente y mucho.
Las familias no pueden sustituir el consumo de electricidad, gas o transporte. Por eso, una inflación menor en bienes no necesariamente compensa el encarecimiento de los servicios.
La consultora LCG puso el foco precisamente en esa diferencia entre bienes y servicios. En septiembre, los bienes aumentaron 1,7% y los servicios 2,4%. Según sus cálculos, la actualización de los ponderadores del índice, reemplazando la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHO) 2004/05 por la correspondiente a 2017/18, que asigna un mayor peso a los servicios, habría arrojado una inflación del 2,1% en julio.
“La inflación core sigue mostrando un componente inercial importante que no termina de quebrarse, aún cuando se sostiene el ancla cambiaria y la actividad se mueve tibiamente”, sostuvo LCG.
Para los próximos meses, LCG proyecta una inflación estancada apenas por debajo del 2% mensual. Pero advierte que una recuperación de la actividad o eventuales tensiones cambiarias en la víspera de las elecciones podrían interrumpir este débil proceso de desinflación. La consultora concluye que el año terminará con una inflación cercana al 30%.
Fuente: LaPoliticaOnLine.com
