14 de febrero de 2026

Por primera vez desde que Axel Kicillof asumió el gobierno de la provincia de Buenos Aires, los docentes amenazan con no comenzar las clases en disconformidad con la oferta salarial.

La Federación de Educadores Bonaerenses (FEB) resolvió en un congreso una medida de fuerza para el 2 de marzo, fecha prevista para el regreso de casi cinco millones de chicos a las aulas.

En tanto, el Suteba que controla Roberto Baradel también rechazó la oferta de 3% de aumento para febrero, pero en este caso no se anunciaron paros contra el gobernador. Baradel es quizás el jefe sindical más cercano a Kicillof y adhirió este jueves a un paro “nacional” contra el gobierno de Javier Milei.

En el espectro de los gremios docentes de la provincia, el Suteba es la entidad con mayor cantidad de maestros y profesores, en especial en el conurbano. Le sigue la FEB con miles de docentes en el verde interior bonaerense.

Los empleados públicos volvieron a rechazar la oferta de Kicillof y se complica la paritaria

El gobierno les avisó el jueves a los gremios que tiene escaso margen para negociar. Para Kicillof, un día de paro supone una quiebre en una de las políticas más importantes de su gestión: el vínculo con la Educación.

Los primeros días de marzo siempre fueron jornadas oscuras para los últimos gobernadores de la provincia. El conflicto con los docentes ocupó siempre la centralidad de la agenda. Kicillof, en cambio, cerró una fuerte alianza con los gremios docentes, especialmente a través de Baradel, el líder del Suteba.

Roberto Baradel, Hubo Moyano (H) y Sergio Palazzo.

Aunque quedan dos semanas para seguir negociando, un eventual retraso en el inicio de clases aparece como un complicación en días en que Kicillof saldrá a recorrer las provincias para encabezar una armado nacional.

En tanto, el posicionamiento respecto de Kicillof empezó a hacer ruido en el Frente de Unidad Docente bonaerense (FUDB), un grupo de sindicatos docentes que se potenció durante la resistencia a las políticas de María Eugenia Vidal. Ese frente negocia en bloque la pauta salarial y las políticas vinculadas con el sector docente.

En las últimas semanas se empezaron a ver algunas grietas cuando la FEB rechazó el acuerdo anterior por el cual los docentes recibieron un aumento acumulado del 4,5% equivalente a poco más de 37 mil pesos después de meses sin actualizaciones.

Ese gremio convocó además un paro de 24 horas que fue cuestionado por el gobierno bonaerense e incluso anunciaron sanciones por inasistencia. En La Plata saben que los docentes de los distritos del interior son mucho más duros que los maestros del conurbano. Por caso, la Federación reclama una mejora de 8 puntos sobre los ingresos actuales, en lugar de tres.

La titular de la FEB, Liliana Olivera, dijo que “la propuesta de un 3% para febrero no alcanza a cubrir la pérdida salarial que venimos sufriendo en el sector” y agregó que un maestro que recién se inicia, con esta propuesta, percibiría un incremento en su sueldo de bolsillo de $22.188. 

Fuente: LaPoliticaOnLine.com