3 de marzo de 2026
La mayoría de las consultoras estiman que la inflación de febrero bajará unas décimas del 2,9% que marcó en enero, pero se ubicaría cómoda por arriba del 3% si el gobierno no hubiera decidido abortar la implementación del nuevo IPC, que ponderaba de una manera más cercana a la realidad el peso de los servicios públicos en el costo de vida.
Pero aún con el índice viejo, las principales consultoras privadas coinciden en que la inflación de febrero se ubicó más cerca del 3% que del 2%. Eco Go la estimó cerca del 2,7%, Analytica la ubicó en torno al 2,8% y Equilibra proyectó un número similar. C&T Asesores Económicos habló de 2,6%. LCG también registró un registro más elevado que enero. El consenso es claro: la inflación se acerca nuevamente al 3%.
Se trata de un número malísimo para Milei que proyectó en el Presupuesto aprobado por el Congreso una inflación para todo el 2026 del 10,1%. Si la suba de precios mantiene el rango actual, aún con el índice desactualizado, la meta anual se consumiría en el primer trimestre.
Un senador de Milei dijo que comer carne “es un lujo, como manejar una Ferrari” Pero el número real sería aún más alto si de ponderaran de manera adecuada los servicios que proyectan una serie de subas muy fuertes. La electricidad tendrá un aumento que, en un cálculo optimista, rondara el 5% para usuarios subsidiados. El agua aumentará 4%, los colectivos del AMBA subirán 7,7% y el subte aumentará 3,25%, con un boleto de $1.363.
Los peajes de rutas nacionales subirán hasta un 19%. La nafta también aumentará, afectada además por la suba del precio internacional del petróleo por la guerra en Medio Oriente. Cada movimiento en surtidor tiene efecto en cadena sobre costos logísticos y precios finales.
El patrón es claro.Y los servicios pesan cada vez más en el presupuesto de los hogares. No es un detalle técnico. Es la parte fija del gasto familiar. Luz, gas, agua, transporte. Lo que no se puede postergar.
Esto explica porque el gobierno pagó el costo político de suspender el nuevo índice y empujar la renuncia de Marco Lavagna. El nuevo IPC le daba mayor participación a servicios, que hoy representan la mayor porción del ingreso destinado al consumo. Con esa actualización, el índice hubiera mostrado con más nitidez el impacto tarifario en una inflación que según las consultoras se habreia ubicado pro encima del 3%.
Fuente: LaPoliticaOnLine.com
