18 de febrero de 2026
En los últimos meses, las acciones en Brasil mostraron un comportamiento excepcionalmente positivo en los mercados financieros internacionales, transformándose en uno de los activos bursátiles más fuertes del mundo en 2026.
El índice de referencia de la Bolsa de São Paulo, el Ibovespa, estuvo encadenando máximos históricos y fuertes subidas, impulsado tanto por factores domésticos como globales. En dólares, saltó un 65% en los últimos doce meses.
“Las acciones brasileñas vienen subiendo impulsadas por la expectativa de recortes en la tasa Selic, la desaceleración de la inflación y un ingreso fuerte de capitales extranjeros. A esto se suma un contexto de valuaciones todavía atractivas frente a otros mercados emergentes y una mejora en las perspectivas de crecimiento interno. Sectores como bancos y energía lideran el movimiento”, resumió Martín D’Odorico, director de Guardian Capital.
El momento dorado de Brasil: récord de inversión, creación de empleo y ganancias en la bolsa
En detalle, una de las causas principales de este rally es el flujo de capitales internacionales hacia Brasil. Inversionistas globales estuvieron rotando fondos desde activos estadounidenses hacia mercados emergentes en busca de mayores rendimientos, y Brasil se benefició enormemente de esa tendencia.
En las primeras semanas de 2026, los inversores extranjeros aportaron miles de millones de reales al mercado accionario brasileño, una cifra que en algunos meses superó la totalidad de lo invertido en todo 2025.
Los datos macroeconómicos positivos del país también reforzaron la confianza de los mercados. La economía brasileña está creando empleo a un ritmo sólido y registró niveles de desempleo históricamente bajos, lo cual mejora las expectativas de crecimiento y consumo interno.
Esta mejora en los fundamentos económicos locales hace que los activos de riesgo, como las acciones, resulten particularmente atractivos para los inversores.
Otro factor relevante es la expectativa de cambios en la política monetaria global y local. Los mercados financieros están descontando posibles recortes de tasas de interés, tanto de la Reserva Federal de Estados Unidos como del Banco Central de Brasil en el mediano plazo, lo que tiende a favorecer la toma de riesgo y la inversión en acciones frente a activos de renta fija.
“El Banco Central de Brasil (BCB) mantuvo una de las tasas de interés más altas del mundo para controlar la inflación. Con la inflación convergiendo hacia el rango meta (en torno al 4,4% interanual en enero de 2026), el mercado descuenta el inicio de un ciclo de recortes de tasas a partir de marzo de 2026. Menores tasas suelen impulsar la valoración de las acciones”, relató Bruno Bonacina Rogliano, asesor financiero en Bull Market Brokers.
Además, el incremento en los precios de las materias primas impulsó a muchas de las principales empresas brasileñas, especialmente aquellas ligadas a la minería, la energía y los bancos, sectores que representan una parte significativa del Ibovespa.
“Las últimas semanas empezamos a ver que la posible futura demanda global de hierro, petróleo y alimentos favorece a los gigantes locales como Vale y Petrobras, que son pilares del índice Ibovespa”, indicó Bonacina Rogliano.
Finalmente, factores políticos como el acuerdo entre Mercosur y la Unión Europea también generaron optimismo en torno a las perspectivas de comercio e inversión a largo plazo para Brasil.
Por estos motivos, el mercado aún confía en el potencial de las acciones brasileñas. “Hacia adelante, Brasil sigue teniendo potencial en un escenario de tasas más bajas, aunque el proceso electoral de 2026 y la dependencia de precios internacionales de materias primas podrían generar episodios de volatilidad”, concluyó D’Odorico.
Fuente: LaPoliticaOnLine.com
