14 de enero de 2026

Los años pasan y La Frontera sigue sin control. Ese desierto de dunas de Pinamar es un lugar donde se impone el caos y todo vale. Enormes camionetas 4×4 intentando surfear los médanos, cuatriciclos cargados de chicos sin casco y flamantes UTV volando por los aires.

El intendente Juan Ibarguren (PRO), un referente de Martín Yeza, decidió dejar ese territorio liberado y los accidentes se suceden todos los veranos. Esta vez un choque frontal entre un UTV y una camioneta dejó a Bastián, un niño de ocho años, en estado crítico.

El impacto sucedió en una zona de médanos y derivó en una cirugía de urgencia por lesiones hepáticas severas. El menor permanece internado en la unidad de terapia intensiva del hospital local con pronóstico reservado.

Un derrame cloacal provoca caos en Pinamar y enfurecen los turistas: “no se puede estar del olor”

El parte policial detalla la mecánica inicial del hecho. Un UTV tipo Can-Am salió del interior del predio e impactó de frente contra una Volkswagen Amarok. La violencia del golpe causó daños físicos inmediatos a los pasajeros. El hombre de 30 años sufrió cortes en el rostro, mientras que el niño de ocho años quedó inconsciente en el acto con un traumatismo de cráneo.

Una médica que estaba en el lugar en calidad de turista le realizó maniobras de reanimación cardiopulmonar. Bastián sufrió un fuerte golpe en la cabeza y en el torso y debió entubado de urgencia en el lugar antes de ser trasladado en ambulancia al hospital de Pinamar.

Ahora, la Justicia intenta determinar responsabilidades, una objetivo difícil en un lugar donde no hay reglas. Las fotos de los portales permiten ver las medidas de seguridad no existen: padres con hijos sin casco alguno en los cuatriciclos y carreras sin ningún tipo de control por parte del municipio.

Se sabe que Bastián quedó internado en la unidad de terapia intensiva del hospital con una lesión severa en el hígado que requirió un taponamiento quirúrgico para contener la hemorragia. Este martes, tuvieron que operarlo nuevamente.

Las otras dos menores involucradas sufrieron traumatismos, permanecían conscientes y fueron derivadas al hospital local por sus propios medios, mientras que los adultos resultaron con lesiones leves y se encontraban fuera de peligro.

Según trascendió, los ocupantes de la parte trasera del UTV no llevaban colocados los cinturones de seguridad al momento del accidente. En tanto, los ocupantes de Amarok involucrada llevaban los cinturones colocados detrás del respaldo de los asientos, una maniobra habitual para evitar que se active la alarma sonora del vehículo. Sin controles todo está permitido.

Fuente: LaPoliticaOnLine.com