28 de noviembre de 2025
La reconcesión por otros 30 años del complejo hidroeléctrico de Comahue es un hecho histórico. Con esta operación se concreta la primera privatización importante de Milei.
Finalmente, tras tres años de letargo dado que las concesiones vencieron en 2023, se conocieron las ofertas económicas para las centrales Alicurá, El Chocón, Cerros Colorados y Piedra del Águila. El resultado reconfigura por completo el panorama energético argentino y planta en el mapa de los jugadores grandes a dos grupos nacionales: Santos Uribelarrea y los hermanos Neuss.
Confirma además el proceso de salida de capitales extranjeros, que se acentuó dramáticamente con Milei. LPO había anticipado que la multinacional italiana Enel se iba a retirar del negocio. Ocurrió. No ganó el que más experiencia tenía: ganaron los que pusieron más dólares.
En Alicurá, la mejor oferta fue de Edison Inversiones, con USD 162 millones, superando a la norteamericana AES que ofertó USD 130 millones. AES había intenatdo una jugada al borde de lo legal, quedarse con la represa “compensando” el juicio que tiene contra el país en el CIADI. Detrás de la ganadora Edison está el grupo encabezado por los hermanos Juan y Patricio Neuss. No es un movimiento improvisado: los Neuss son muy cercanos a Santiago Caputo y desde que asumió Milei vienen apostando fuerte en el sector energético.
La norteamericana AES se quiere quedar con la represa Alicurá “compensando” un juicio en el CIADI
En El Chocón, la pulseada fue feroz. BML del empresario Manuel Santos Uribelarrea, presentó una oferta de USD 235 millones, un 6 % por encima de la de Hidroeléctrica Futaleufú, que ofertó USD 223 millones.
La pulseada no fue casual. La represa del Chocón, ubicado sobre el río Limay, es un activo importantísimo con una capacidad instalada de 1.418 MW. La propuesta presentada por MSU contempla una inversión inicial de 235,7 millones de dólares y un compromiso de renovación de infraestructura en los próximos años de 230 millones de dólares.
Con esta incorporación, MSU Green Energy supera los 2 GW de generación de energía
renovable y se convierte en una de las compañías más relevantes del
sector. La empresa de Santos
Uribelarrea, ya tiene siete centrales térmicas y ocho parques solares, a los que ahora suma El Chocón y tal vez Cerro Colorado.
Es que esta represa es la única de las licitadas que va a “ballotage”. Esto ocurre porque la diferencia entre los finalistas no supera el 10 %, como obliga el pliego en caso que un mismo grupo gane dos centrales. En este caso Urribalarrea se impuso con una oferta de USD 41,67 millones frente a los USD 38 millones de Edison, por lo que habrá segunda vuelta.
Rubén Chernajovsky, socio de los Neuss en la energética Edison.
En Piedra del Águila, la represa más grande y codiciada, la oferta más alta fue la de Central Puerto vinculada a Nicky Caputo con USD 245 millones. Central Puerto, que oficialmente es controlada por los Miguens, los Reca y los Escasany, es el único jugador original que logró retener sus operaciones a la vera del Limay.
El resto de las multinacionales se quedó afuera. AES, que operaba Alicurá, y Enel controlante de El Chocón perdieron su terreno. En el caso de AES, el golpe fue doble: la compañía tenía una sentencia favorable en el CIADI, que pretendía usar como moneda de negociación, pero quedo descartada.
En el caso de Enel, la derrota reaviva los interrogantes sobre la administración de Edesur, justo a las puertas de un verano que promete temperaturas extremas y el fantasma de los cortes.
Lo destacables que los nuevos nombres reflejan una reconfiguración empresarial como fenómeno del momento. Santos Uribelarrea, dueño del grupo MSU Green Energy, saltó del agro a la energía y con las represas del Comahue sube de categoría.
Por su parte, Edison Inversiones, con los Neuss y Cherñajovsky, se consolidó como un holding energético financiero con expansión acelerada. Ambos representan una burguesía local que vuelve a ocupar el terreno que las multinacionales dejaron vacío, esta vez bajo un esquema de tarifas dolarizadas y concesiones a treinta años.
El Gobierno celebró el resultado: esperaba recaudar USD 500 millones y la cuenta trepó a casi USD 700 millones. En el Palacio de Hacienda lo consideran un éxito, aunque entre los técnicos se repite una frase: “es una buena noticia hoy, pero una hipoteca a largo plazo”. La dolarización de los contratos garantiza rentabilidad sostenida para los nuevos operadores, pero también compromete la política tarifaria por tres décadas.
Cerros Colorados irá a desempate, y el resto ya tiene nuevos dueños. La postal que queda es nítida: el agua cambió de cauce. Las multinacionales que durante años dominaron el Comahue quedaron atrás, y los ríos patagónicos ahora fluyen hacia una nueva élite de empresarios locales.
Fuente: LaPoliticaOnLine.com
