25 de septiembre de 2026
La justicia bonaerense rechazó una maniobra de AySA para dejar sin efecto la cautelar que impide la privatización de la empresa, iniciada por el Defensor del Pueblo bonaerense, Guido Lorenzino.
La Cámara de Apelación en lo Contencioso Administrativo de La Plata rechazó este viernes un recurso extraordinario de inaplicabilidad de ley y nulidad presentado por AySA contra la cautelar de primera instancia, que ya fue confirmada por la Cámara.
El fallo al que accedió LPO explica que AySA “denuncia gravedad institucional” por la cautelar “y brinda fundamentos en torno a la falta de verosimilitud en el derecho, la ausencia de peligro en la demora y la afectación al interés público”. Y también sostiene que “ninguno de los recaudos cautelares puede tenerse por acreditado, cualquiera sea el grado de verosimilitud o urgencia que se invoque”.
La Justicia bonaerense frenó la privatización de Aysa y la causa pasa al fuero federal
La Cámara de Apelación lo consideró inadmisible “toda vez que la decisión en crisis no conforma uno de los supuestos susceptibles de ser impugnados por dichos carriles extraordinarios”. “Las propias pretensiones recursivas del apelante ponen en evidencia la ausencia de definitividad como característica necesaria de la decisión para abrir la instancia casatoria, dado que ellas recaen sobre la decisión de una medida cautelar”, sostiene y explica que por jurisprudencia del Superior Tribunal de la Provincia las cautelares no resultan definitivas.
La cautelar había sido promovida por Lorenzino al advertir un “riesgo inminente” de que el actual proceso de reestructuración y privatización de Aysa derivara en un deterioro del servicio y el abandono de trabajos planificados. Al dictar esa cautelar, la Sala II de la Cámara también resolvió girar la causa al fuero federal, algo que había apelado la Defensoría que pretendía que el expediente tramite en la Justicia provincial.
La cautelar no le impidió al gobierno de Milei seguir avanzando con la privatización. Hace diez días el Ministerio de Economía realizó la apertura de las ofertas técnicas y se definió que la disputa quedó entre el Grupo Roggio y un consorcio de empresas encabezado por Mauricio Filiberti, “El Rey del Cloro”. LPO reveló que detrás de Filiberti aparecen camuflados los hermanos Juan y Patricio Neuss, los empresarios favoritos del gobierno libertario.
Fuente: LaPoliticaOnLine.com
