31 de agosto de 2026

Los acreditados de Casa Rosada denunciaron este lunes el robo de comida y pertenencias de la sala de periodistas, en un nuevo capítulo del hostigamiento del gobierno a la prensa.

“Llegamos a la Sala y estaban abiertos los cajones. Dejaron nuestras pertenencias tiradas. Antes de LLA los acreditados teníamos la llave, abríamos y cerrábamos. Hoy la seguridad está peor que antes”, denunció Fabián Waldman, acreditado por FM La Patriada.

La seguridad de la sala le compete a Casa Militar, la misma fuerza que vela por la custodia del presidente y está bajo la órbita de Karina Milei. La propia secretaria general de la Presidencia debió ordenar una investigación que lleva adelante Casa Militar junto a la Policía Federal, la misma fuerza que reprime periodistas algunos miércoles.

Los periodistas vienen siendo víctimas del odio de Milei, que no sólo se expresa de manera verbal, sino mediante serias restricciones a la circulación dentro de Casa de Gobierno. Los acreditados no pueden ni acceder al histórico Patio de las Palmeras, una restricción que no aplicó ni siquiera la última dictadura militar.

El periodista Ignacio Ortelli, que estuvo acreditado por Clarín durante años, recordó que en 2023, cuando gobernaba el peronismo, le faltó un mouse y un teclado. “Recuerdo hace algunos años cuando me hurtaron una pasta de dientes que guardaba en la cajonera”, dijo Ortelli. “Se ve que esta vez fue más generalizado, pero no creo que sea vinculable a un ataque a la libertad de expresión”, dijo.

Robo a periodistas en Casa RosadaLlegamos a la Sala y estaban abiertos los cajones. Dejaron nuestras pertenencias tiradas.Antes de LLA los acreditados teníamos la llave, abríamos y cerrábamos. Hoy la seguridad está peor que antes. pic.twitter.com/Weg4UfgtRR

— Fabian Waldman %u2B50%uFE0F%u2B50%uFE0F%u2B50%uFE0F (@FabianWaldman) August 31, 2026

La hostilidad del gobierno libertario contra los acreditados tuvo su pico cuando les prohibieron el ingreso a la sala durante varios días con el pretexto de que formaron parte de una campaña orquestada por Vladimir Putin para perjudicar a Milei. La medida, que debió ser retrotraída por lo ridícula, se basó en una nota publicada por el periodista Santiago O’Donnell en OpenDemocracy. “Yo ya sabía que esto le iba a servir al gobierno, obviamente”, admitió a Gelatina el propio O’Donnell.

Los acreditados sufren además el frio por culpa de Karina, que se apropió de las estufas que donó un gobernador para la sala de periodistas, según adelantó La Nación.

Fuente: LaPoliticaOnLine.com