29 de agosto de 2026

La privatización del complejo hidroeléctrico Los Nihuiles de Mendoza amenaza con abrir un nuevo escándalo en el mercado energético, como fue la privatización de Transener, que se quedaron los empresarios libertarios Juan y Patricio Neuss, luego de una sospechosa falla del sistema que los hizo aparecer primero, después de perder contra Central Puerto.

En este caso, la licitación ya empezó mal: los Neuss habrían conseguido entrar al complejo antes de que se abra la competencia. Estos herederos del imperio construido en torno a la bebida pomelo, crecieron de manera delirante durante el gobierno de Milei. Pasaron de manejar una pequeña distribuidora eléctrica en Río Negro, a quedarse con represas, distribuidoras en todo el norte del país y las transportadoras Litsa y Transener: además de una supuesta participación como proveedor clave de la Hidrovía.

“No podes llevarte todo, no es una buena idea”, afirmó a LPO un importante empresario del sector, que conoce bien a los Neuss. Un sector en el que crece el fastidio con los jovenes empresarios por el uso y abuso que creen que hacen de su llegada directa al corazón de la administración libertaria.

Los Neuss se quedaron con Transener tras una sospechosa falla del sistema

De hecho, en la pelea por los Nihuiles los Neuss acaso encuentren la horma de su zapato. Deberán enfrentar a otro gran favorecido del gobierno libertario: el dueño de Pampa Energía, Marcelo Mindlin. Pampa ya controla el 52% de Hidroeléctrica Los Nihuiles SA (HINISA), la concesionaria que explotó durante tres décadas las centrales Nihuil I, II y III sobre el río Atuel. La concesión venció en 2024 y, después de sucesivas transiciones, Mendoza recuperó formalmente los bienes el último 31 de julio. Ahora el gobierno de Alfredo Cornejo y la Nación buscan entregarlos nuevamente a un privado por otros 30 años. 

En la pelea por los Nihuiles los Neuss acaso encuentren la horma de su zapato. Deberán enfrentar a otro gran favorecido del gobierno libertario: el dueño de Pampa Energía, Marcelo Mindlin. 

La intención de Pampa de conservar un negocio que conoce desde hace años enfrenta ahora la avanzada de los Neuss. Edison Energía, el brazo energético de la familia, ya tiene una presencia importante en Mendoza. Controla CEMPSA, la empresa que opera las centrales Cacheuta y Álvarez Condarco vinculadas al sistema Potrerillos, además de El Carrizal. Los Neuss vienen, además, de protagonizar una fuerte expansión en el sistema eléctrico. 

El dueño de Pampa Energía, Marcelo Mindlin.

El primer punto oscuro aparece precisamente allí. CEMPSA habría sido contratada para realizar tareas de mantenimiento en Los Nihuiles antes de la licitación, según reveló Julian Maradeo en Ambito. De confirmarse, los Neuss tendrían acceso directo al estado de las instalaciones, las necesidades de reparación y datos técnicos de un activo por el que después podrían competir. 

Esa ventaja adquiere otra dimensión porque dos de las centrales están dañadas y determinar cuánto cuesta recuperarlas será una de las variables centrales para calcular cuánto vale realmente el negocio. 

El problema nació el 11 de enero de 2025. Una crecida extraordinaria del Atuel inundó las casas de máquinas de Nihuil II y Nihuil III y afectó generadores, tableros y sistemas auxiliares. Las centrales siguen necesitando una recuperación importante. El propio llamado oficial reconoce que el nuevo concesionario deberá hacer inversiones para extender la vida útil del complejo. 

Una empresa de los Neuss habría sido contratada para realizar tareas de mantenimiento en Los Nihuiles antes de la licitación. De confirmarse, los Neuss tendrían acceso directo al estado de las instalaciones, una ventaja porque dos de las centrales están dañadas y determinar cuánto cuesta recuperarlas será una de las variables centrales para calcular cuánto vale realmente el negocio. 

Ahí aparece el segundo punto sensible: el seguro. No existe información pública precisa sobre cuánto terminarán pagando las aseguradoras por el siniestro. Las estimaciones técnicas tampoco coinciden. Según la información publicada, una alternativa plantea una reparación parcial mientras otra calcula que reconstruir las centrales podría demandar alrededor de 100 millones de dólares. La cuestión es decisiva porque la indemnización podría quedar vinculada al activo que recibirá el próximo concesionario. 

Porque el ganador no solamente obtendría un complejo hidroeléctrico por tres décadas: podría encontrarse también con una bolsa de decenas de millones de dólares destinada a reconstruir dos centrales. Por eso resulta fundamental conocer antes de abrir las ofertas cuánto pagará el seguro, cuánto cuesta realmente reparar las máquinas y qué obligaciones concretas tendrá quien gane. 

El tercer interrogante está en el diseño mismo de la privatización. Los Nihuiles son propiedad de Mendoza. Sin embargo, Cornejo decidió realizar una licitación conjunta con el gobierno de Javier Milei. El DNU 667 establece que Nación y Provincia compartirán por mitades la comisión evaluadora y que la Secretaría de Energía nacional, que depende de Toto Caputo, participará en la definición de las pautas del concurso. 

El gobernador Alfredo Cornejo y el ministro Toto Caputo.

Además hubo un cambio fundamental: Mendoza terminará vendiendo el 100% de Hidroelectricidad Mendocina SA (HEMSA). El decreto nacional establece expresamente la venta de la totalidad del paquete accionario junto con el otorgamiento de la nueva concesión. De ese modo, la provincia dejará de participar como accionista del negocio.

Ese giro abrió otro frente político. En la Legislatura mendocina se presentó un proyecto para crear una comisión investigadora que revise los actos administrativos, los pliegos, la valuación de HEMSA y el destino del dinero.También se cuestiona por qué se modificó el esquema original y cuál fue la razón para incorporar a Nación al proceso, lo que alimenta las sospechas de un proceso direccionado. 

La valuación es especialmente delicada porque el activo que se vende no está en condiciones normales. Dos centrales necesitan reparaciones importantes, existe una indemnización de seguros todavía sin monto público y tampoco está claro cuánto deberá poner de su bolsillo el próximo operador. Son tres números que deberían conocerse antes de determinar cuánto vale el paquete. 

La sospecha sobre la valuación de Los Nihuiles, además, no aparece aislada. Es una discusión que atraviesa el programa de privatizaciones del gobierno de Milei: cuánto valen realmente los activos que el Estado entrega y si el precio incorpora su capacidad futura de generar ingresos. 

Para Mendoza la discusión es todavía más profunda. La provincia recuperó un activo estratégico después de treinta años y, en lugar de conservar una participación empresaria, decidió vender el 100% y volver a entregar la explotación privada por otras tres décadas.

Fuente: LaPoliticaOnLine.com