5 de julio de 2026

El Parque de la Innovación sigue sin arrancar. A pesar de los anuncios, el predio de Núñez se parece más a un enorme baldío que al Silicon Valley que promocionaba la Ciudad allá por 2019. Con un agravante: los cientos de incautos que compraron en pozo viviendas de lujo a precios de lo mejor de Palermo y pasan los años y lo único que crece es el pasto.

“Es un páramo, no hay nada”, reconoció a LPO un funcionario porteño. El parque fue una de las grandes apuestas de Horacio Rodríguez Larreta, pero hasta ahora no hubo avances y solo se construyeron un edificio público y la Ciudad instaló dos gazebos.

Poca gente circula por el lugar. “Un entorno flexible y estimulante”, dice un cartel que perdió casi todo su color y gran parte de su pintura. Es el anuncio del edificio perteneciente a una universidad. Otro centro de estudios también promete sede, aunque detrás de las chapas verde solo haya pastizales de más de un metro de altura.

Las universidades de la elite tecnológica argentina como la Di Tella o el ITBA, promocionaban sedes de lujo con estudios de arquitectura de vanguardia. Hasta los carteles de despintaron.

Jorge Macri quiere lanzar un trambus eléctrico que vaya desde Ciudad Universitaria a Retiro

“La Ciudad iba a ocuparse de la remediación del suelo, pero al final le quedó a los privados. Está muy caro construir, todo viene muy lento. Y las universidades no tienen un peso”, explicó a LPO un peso pesado del desarrollo inmobiliario porteño.

La Ciudad iba a ocuparse de la remediación del suelo, pero al final le quedó a los privados. Está muy caro construir, todo viene muy lento. Y las universidades no tienen un peso.

“En su momento se dijo que el estadio de River iba a trasladarse al otro lado de la avenida Cantilo, para sacarlo de ejido urbano, pero al final en ese terreno el club decidió armar un centro de entrenamiento para el plantel profesional. Entonces, la gente sabe que como sigue el estadio donde está, mudarse a Nuñez es complejo, cuando juega River no podes entrar ni salir del barrio”, explicó a LPO un desarrollador.

Cerca de Lugones se ve algo de humo. Es el típico asado de los viernes que sale de dos de los terrenos que tienen alguna actividad, pero ningún avance que permita ilusionarse con un edificio terminado en poco tiempo.

En el edificio público del Parque funciona un centro Tumo y de allí salen algunos grupos de estudiantes. El Tumo es la principal apuesta educativa de Jorge Macri. En ese lugar también están las oficinas del Ente Público No Estatal Parque de Innovación que tiene a Yamil Santoro como CEO.

El supuesto desarrollo del Parque de la Innovación está a cargo del ex legislador Yamir Santoro, que tiene un presupuesto asignado de 1.100 millones. Por ahora, la única actividad de “innovación” conocida es el alquiler de las oficinas y los gazebos para eventos.

El ex legislador controla un presupuesto de 1.151.105.259 pesos para “coordinar, impulsar, y dar desarrollo” al Parque de la Innovación “como centro urbano que potencie la ciencia y la tecnología, la generación, atracción y desarrollo de la innovación, del conocimiento y del talento”, según se explica en el presupuesto porteño.

Desde la administración del Parque se negaron a responder preguntas, pero este sitio pudo averiguar que el ente recauda dinero con el alquiler de oficinas y de gazebos para eventos.

El panorama parece complejo: el predio de la UTN que limita con los gazebos que se alquilan para eventos es un baldío de bolsas de consorcio negras y basura suelta. Los emprendimientos de viviendas están vacíos. Es comprensible, la zona no es demasiado atractiva por la noche.

En el gobierno de Jorge Macri hay bronca por la “pesada herencia”. Dicen que Larreta apuró a empresas como Sancor Seguros para que invirtieran en el Parque, pero que nunca hubo interés real en el desarrollo.

También hablan de una promesa incumplida de mudar el Estadio Monumental Antonio Vespucio Liberti a un predio vecino, una idea que bien podría haber sido de Victor Lustig, el hombre que vendió la Torre Eiffel.

Uno de los grandes inconvenientes del espacio es la falta de conectividad. Llegar y salir de Núñez es muy complicado. El gobierno porteño proyectó un trambús hasta Ciudad Universitaria, pero aún no está en funcionamiento. Lo que sí funciona es un pequeño colectivo eléctrico que recorre el predio fantasma, en medio de pastizales.

“La gestión anterior loteó los negocios, pero no planificó nada. No hubo ningún interés en desarrollar la zona”, explicaron desde Parque Patricios. 

Pero, el gobierno porteño sí realizó una fuerte inversión en crear el parque, abrir las calles internas y hasta una extraña escultura pasarela fuente en el centro. Un esfuerzo presupuestario que continúa ahora con la obra de la ampliación de la avenida Campos Salles y la adecuación del Cenard.

La gestión anterior loteó los negocios, pero no planificó nada. No hubo ningún interés en desarrollar la zona.

“No tiene mucho sentido la plata que se están gastando ahí, deberían destinar esos fondos a desarrollar otras zonas de la ciudad”, afirmó a LPO un desarrollador que agradece cada día no haberse subido al proyecto.

Hasta ahora la única obra que parece avanzar es el megacomplejo de lujo Udaondo de los Werthein, que promete tres torres y un hotel, que en rigor está fuera del parque, sobre la avenida Libertador.

La obra de la ampliación de la avenida Campos Salles.

Fuente: LaPoliticaOnLine.com