29 de abril de 2026

Manuel Adorni y Bettina Angeletti habrían gozado de la protección de la custodia presidencial con objetivos absolutamente chabacanos, incluso antes que el vocero se convirtiera en jefe de Gabinete. Una actitud abusiva y despilfarradora en sintonía con la cantidad de millas que sumó la familia cuando la propia Angeletti viajó a México y Estados Unidos con sus hijos, como reveló en exclusiva LPO, además de las escapadas a Nueva York, Aruba, Llao Llao y Punta del Este.

Fuentes de la Casa Rosada dijeron a LPO que el malestar con los Adorni se expande hasta los hombres que cuidan a Javier Milei porque, a raíz de una intervención de Karina, su trabajo se extendió hasta la cobertura del dispendioso funcionario y su familia. “A los funcionarios con rango de secretario, como Adorni cuando era vocero, no les corresponde, a lo sumo les ponen un chofer”, comentaron. 

La generosidad de Karina tendría una explicación más primaria. “Adorni decía que tenía miedo”, acotaron.

Por eso, aunque “no correspondía” según los procedimientos que rigen en el Poder Ejecutivo, habría obrado “un arreglo de palabra de Karina”.

“El caso Adorni es un reflejo de la predilección de Karina por lo runfla”

En efecto, Adorni y Angeletti empezaron a moverse en “móviles policiales no identificables”. Al jefe de Gabinete le asignaron un Toyota Corolla negro y a su esposa le tocó un Ford Focus.

El problema es que la familia Adorni decidió exprimir totalmente el tiempo del personal que Karina puso a su servicio y resolvieron que los custodios debían llevar y traer a la empleada doméstica para hacer las compras, ir a buscar a los chicos a la escuela para llevarlos al club, esperar que Bettina saliera de la manicura o hacer de remis para las amigas de Angeletti. “Convirtieron en Uber al personal policial que les puso Karina”, resumió un funcionario al tanto de la situación.

Adorni decidió exprimir totalmente el tiempo del personal que Karina puso a su servicio y resolvieron que los custodios debían llevar y traer a la empleada doméstica para hacer las compras, ir a buscar a los chicos a la escuela para llevarlos al club o hacer de remis para las amigas de Angeletti.

En efecto, los custodios de Adorni solían llevar a Bettina y sus amigas a La Fernetería de Palermo, un bar típico de la zona de Plaza Serrano, ubicado en la calle del mismo nombre, entre Cabrera y Niceto Vega. “Se tenían que quedar hasta la madrugada y Bettina después les pedía que dejen a cada una de sus amigas en la puerta de su casa”, precisaron.

La información referida a la degradación de los custodios circuló también en la bancada peronista. “Es personal policial que Adorni redujo al grado de chofer”, deslizaron en el Congreso ante la consulta de LPO.

Fuente: LaPoliticaOnLine.com